viernes, 16 de julio de 2010

El peor momento del Mortero de Barrio Parque


Emergencia educativa. Faltan vacantes en todos los niveles, especialmente en la zona sur, las escuelas están en situación de colapso de infraestructura, la atención alimentaria muy deteriorada. El único subsidio prioridad para el Ejecutivo es el de las escuelas privadas.
Emergencia sanitaria. Hospitales, el Lagleize por caso, cayendo en un abismo sin fin, sin luz y sin gas. Servicios de alta complejidad desmantelados. También, colapso de infraestructura.
Emergencia social. Reducción de la cobertura de los progamas de emergencia y de asistencia.
Deterioro de la matriz tributaria. Gana peso en la recaudación la porción de los impuestos que se aplican a las transacciones (Ingresos Brutos, Sellos), y pierden peso los impuestos sobre el patrimonio.
Financiarización del presupuesto público. Incremento innecesario del stock de deuda, y del peso, cada vez más oneroso, de los servicios e intereses anuales.
Estacamiento del desarrollo de la infraestructura urbana. Freno a la ampliación de la Red de Subterráneos.
Enajenación de la tierra fiscal, para favorecer rentas inmobiliarias concentradas.
Fraude en los contratos de servicios públicos. Se espera un crecimiento del 35% en el monto del contrato de recolección de residuos para este año. Con la limpieza de los caños pluviales, otro tanto.
Desaparición literal de la política de vivienda social.
Creación de un cuerpo de policía, testimonial para la seguridad ciudadana, pero especialista en labores de inteligencia y limpieza del espacio público.
La lista se puede ampliar, pero a esta altura es redundante.
La inconmovible estrategia publicitaria de la derecha local tuvo otro momento entrañable ayer, cuando el pleno del funcionariado macrista, abonó la teoría de la conspiración kirchnerista para explicar el fallo de Cámara que confirma la lamentable situación procesal del Tilingo de Barrio Parque.
Apesadumbrado por un bollo en el ojo izquierdo, producto de un golpe producido durante un picado realizado en esa barriada popular palermitana, el Mortero de Barrio Parque, decidió recorrer Latinoamérica y no estar presente en el momento de dictarse el fallo de referencia, que desbarata, en términos concretos, la estrategia discursiva del macrismo, toda vez que supone la existencia un malvado acuerdo de cuatro jueces, un fiscal, dos periodistas y cincuenta testigos en contra del Garca.
El subsistema político de la Ciudad tiene punto de cristalización entre los conspicuos habitantes del Legislativo con sede en el coqueto edificio de Yrigoyen y Perú. Es allí donde se amortigua la debacle del Garca.
No sorprende que horas antes de la publicación del fallo de la Cámara, estos prohombres de la gobernabilidad porteña hayan accedido a facilitarle por ley unos $600 millones, guardados en bonos y plazo fijo para las obras de Subterráneos, que, ay!, no pueden ser ejecutadas porque no están los pliegos de licitación listos. Qué imprevisión!
Pero sí, ediles de todas las fuerzas iban a reforzar las arcas del Tilingo de Barrio Parque en su peor momento, en vez de ponerle delante una agenda que atienda los problemas estructurales que se listaban al inicio del post.
Consensualismo y responsabilidad institucional, que le dicen.