lunes, 5 de julio de 2010

Lo piden los vecinos?


Dónde termina esta irresponsable simplificación de los problemas que reproduce el Pasman de Barrio Parque?
Si bien se trata de un rasgo característico de la derecha de todas latitudes, la opción por el efectismo, en perjuicio del realismo, genera irreparables daños en los sistemas públicos de integración social.
Las energías y los recursos públicos pasan a concetrarse en un sinnúmero de pelotudeces que, so pena de desviar la atención de los debates relevantes, condenan al abandono y falta de atención las areas críticas en las que debe gestionar el Ejecutivo Local. Más aún, pesan agresiones sistemáticas sobre los dispositivos de política social.
Con similar énfasis, esta "eficiencia empresaria" (mi diossss...qué verso!) coarta la capacidad de desarrollo de las infraestructuras urbanas necesarias para mejorar la calidad de vida de las mayorías, en una urbe con un crecimiento económico empinado que exige soluciones urbanas.
Pero los problemas de desarrollo de la Ciudad son sometidos a olvido sumario cuando la opinión pone foco en los excesos previsibles, en materia de "ordenamiento del espacio público" - el eje de su oferta de políticas de democratización -, que emprende la derecha local.
Acá, en lo del amigo Museo, pueden ver las crónicas de la represión a los puesteros de Liniers, en el bautismo de fuego de la fuerza policial "de cercanía" que está armando el Garca Barrioparquense.
Para no perder terreno en la prensa, frente a la brutal represión rionegrina, el macrismo se propone erigirse en la máxima referencia sobre el tópico.
Toda vez que porciones mayoritarias de la sociedad abandonan la demanda de una "solución con palos" para el problema, ora de la marginalidad, ora de la informalidad, dos facetas del contexto de exclusión, todavía, el escenario predominante en las esferas social, política y económica, la derecha local se aisla.
El notable retroceso de la demanda social por represión le quita margen a las derechas para desplegar su cretinismo autoritario, y su proyección electoral nacional.
En el caso particular de la Metropolitana no hay mayor sorpresa; la correspondencia inevitable entre el criterio para "armar la fuerza" y su demostrada lógica de intervención hace el resto: no es imaginable otro tipo de acción por parte de la Yuta Local, mientras en su cúpula se mezclan administradores de toda clase de delitos.
El Garca salió a copar el lugar simbólico de la represión a fin de no perder el tren frente a su público electoral; la oportunidad de los hechos de Liniers no es azarosa, es causal.
Pero cuáles son los alcances de esta estrategia? Qué le suma a la derecha este comportamiento funesto?
Poco, creemos. Si hay algo en lo que están fracasando las huestes que conduce con singular torpeza "El que la tiene adentro" de Barrio Parque, es en su obstinación por el seguidismo de los humores del sector más reaccionario de la sociedad.
Esta exacerbación del societalismo derecha aleja, a la derecha, cada vez más de los lugares de síntesis de la demanda social, aquellos que oportunamente interpretó para sumar más del 40%, en la primera vuelta electoral de 2007.
Guarismos irrepetibles, hoy, en el contexto de una trama simbólica magmática, pero vigente.
Lamentablemente, el sistema político local, una suma de "torpes individualidades" (ejemmmm...) no empuja la realidad con soluciones pragmáticas.