domingo, 16 de agosto de 2009

Contrasentido


A partir del discurso del diputado Chivo Rossi del miércoles pasado, los bravuconsitos de la derecha, en sus dos vertientes, quedaron absolutamente en off side, corridos a dar la discución concreta sobre como chamuyar sobre la pobreza y además hacer un lobbie feroz para bajar las retenciones a la soja. Increíble.
Claro, el tema fue abordado en todos los ríos de tinta de la opinión periodística nacional, pero cobró estado de relevancia informativa a partir de la composición social y geográfica del resultado electoral del 28 de junio, en provincia de Buenos Aires, en los distritos sojeros, y en ambas combinadas.
Asimismo, las declaración asistenciales del Papa y el Cardenal local ayudaron a la campaña de instalación del problema de la pobreza con / sin desigualdad.
Es que una vez configurado el nuevo sujeto de subsidio, según el aporte de distintas vertientes de la ciencia social - un ejercicio atroz sobre el control o nó de la obligación de ir los pibes a la escuela, en el que las condiciones materiales son desplazadas por el normativismo consultor - se deberá fijar criterio para obtener los recursos fiscales para hacerlo. Si los cálculos de los entendidos son exactos $7600 millones, para darle durante un año $135 a cada pibe, la cuarta parte del superávit fiscal primario del 2008, idem porción de las retenciones a la soja, con la particularidad que este año el superávit caería al 50% (Mmmmmm...).
Una eliminación de las retenciones a la soja, de cualquier manera, no se va poder Diputados Pinedo y Gribaudo, ehhh...
Mario de Palermo observa acá con agudeza que:
"El lanzamiento de un ambicioso plan de empleo por parte de la Presidenta (a los ojos del cronista muy voluntarista y de difícil concreción) dejó algunas dudas acerca de la compatibilidad de ambas medidas. Como fuera, el Gobierno se hizo pie de un enfoque específico de la pobreza por ingresos, se comprometió a tratar de resolverlo, lo que sería un logro. El círculo se redondearía virtuosamente si el ingreso universal a la niñez fuera de las vías elegidas, jamás la única, sí la de más calidad."
Pero el supuesto original de integración productiva sobre la base de nuevas infraestructuras adecuadas a la base popular, y de allí avance sobre posiciones de ingreso por parte de los sectores más de abajo de la pirámide de ingresos, chocó con las naturales falencias organizativas de los sectores más atrasados de la clase.
Este contrasentido no pudo haber sido sino resuelto con la ampliación del Estado Empresario, y su intervención directa como organizador de la producción en la base.
Ni en los centros urbanos, ni en los entramados de base rural se logró la ampliación de productividad y volumen.
Este fracaso de la organización de la economía informal en escala, forma parte inevitable de la discusión.
Ya está.

No hay comentarios: